El regreso de Alon Ohel después de 738 días

31/Oct/2025

En un momento cargado de emoción y esperanza, Alon Ohel, un músico israelí de 24 años que estuvo retenido por el grupo Hamás durante 738 días en la Franja de Gaza, finalmente regresó a su hogar en el norte del país para comenzar un proceso de sanación y reconstrucción. Durante su cautiverio tuvo una grave lesión en un ojo que no fue tratada por sus captores.

Ohel fue capturado durante el asalto del 7 de octubre de 2023 en el festival de música Nova en Reim, al sur de Israel, cuando Hamás atacó el territorio.

Durante su cautiverio, estuvo enterrado bajo tierra en un túnel en Gaza, y cerca del final fue usado como escudo humano transportado por otro túnel.

Los detalles son estremecedores pero fundamentales para entender la magnitud de lo vivido.

El día de su liberación y traslado al hospital comenzó con una atención médica urgente: Ohel presentaba un vendaje en uno de sus ojos, como consecuencia de una lesión que no había sido tratada durante su tiempo en cautiverio.

Al recibir el alta del Centro Médico Rabin, se dirigió a la casa de su familia —en la región del Consejo Regional de Misgav, al norte de Israel— para iniciar la vida “normal” después de una experiencia extraordinaria.

Miles de personas lo recibieron en el cruce de Mitzpeh Aviv, ondeando pancartas (“¡Alon, qué increíble! Ya estás en casa”) y mostrando solidaridad colectiva.

Para Ohel, la música siempre fue mucho más que un instrumento: su piano se convirtió en un símbolo de vida y de resistencia. La familia compartió una imagen suya tocando el piano en el hospital, señalando que “entre el toque de las teclas y la música, entre el silencio y la sanación, la música vuelve a sonar, como el espíritu que nunca se quebró”.

Sus compañeros de cautiverio comentaron que incluso en condiciones extremas él «tocaba en su cabeza», es decir, escuchaba mentalmente las notas cuando no había otro sonido.

Este regreso no solo representa la liberación física de Alon Ohel, sino el inicio de un camino hacia la recuperación emocional y psicológica.

La presencia de la comunidad, la cobertura mediática y el apoyo simbólico muestran cómo un individuo puede convertirse en emblema de esperanza en medio de un conflicto mayor.

La historia de Ohel nos recuerda que detrás de cada cifra o noticia sobre rehenes hay vidas concretas, talentos, familias y sueños que esperan reconstruirse.